Mundo de ficçãoIniciar sessão— Supongo que debes estar contento ¿No? — digo entrando como un huracán en la oficina de mi padre. Por supuesto que, aunque él no tenga un trabajo fijo en el instituto o siquiera sea tan relevante aquí, el gran Hans Wagner tenía que pedir una oficina grande y lujosa. Ridículo.
—Señores... nos vemos más tarde— decía mi padre colocando la sonrisa más falsa que tenía. Me podría impo







