— ¡Maldición! ¿Qué demonios está sucediendo?— gritaba yo desesperado tirando parte de mi uniforme al suelo.
Parece que cuando tienes un buen momento, despreocupado y enfocándote en lo que quieres y en cosas... más placenteras; la vida te pasa factura, como recordándote que no puedes tenerlo todo, si das un poco, así sea solo un poco rienda suelta a tu felicidad tienes que pagar las consecuencias.
Quizás era un pensamiento estúpido, pero era la única idea que pasaba por mi cabeza en estos mome