—¡Oliver! ¡Lo siento tanto! ¡No quise interrumpirte a ti y a Lisa! ¿Estás bien? Luces desvelado— me dice Emilia con vos preocupada.
—No es nada Señora Pascal, eso es lo que... a veces estoy en vela en la noche pensando algunas cosas... mientras me quedo viendo a mi esposa dormir— le respondo.
Hay algo de verdad en eso, sin embargo, por supuesto, no es enteramente cierto. Por supuesto que no le puedo decir a ella que mi esposa me tenía completamente encendido desde que llegamos a estar ridícul