Al comienzo de la velada, Peter se sentía increíblemente incómodo de estar a solas con Lyra en su habitación, sin embargo debía admitir que de cierta manera aquello le agradaba. Estar a solas con ella le daba la posibilidad para hablar y conocerla aun mas, por eso conforme los minutos fueron transgrediendo a las horas, el se encontro sentado comodamente en un sillon frente a una pequeña mesita junto a Lyra, riendo abiertamente de un tonto comentario que ella acababa de hacer.
—¡No te rías!—le e