Las palabras de Lyra flotaron en el aire y se deslizaron en el interior de la mente de Hades, deteniendo su corazón y tomándolo por sorpresa. En ese preciso instante el olvido por completo qué demonios esperaba oír como respuesta por parte de ella, sin embargo estaba seguro de que no era eso.
Al parecer aquellas palabras, tan frigidas como ciertas, también tomaron por sorpresa a la bella chica de cabello claro como luz de luna.
Las mejillas de Lyra adquirieron un tono rojizo, mientras la vergüe