Algo me despertó.
No supe qué era exactamente, pero mi instinto reaccionó antes que mi mente. Me puse de pie en la penumbra de mi habitación, con los sentidos alerta.
Había movimiento en los pasillos.
No eran los pasos pesados y controlados de los guardias, sino algo más ligero, más apresurado. Me acerqué a la ventana y entrecerré los ojos.
Al principio, solo vi la inmensidad del jardín extendiéndose bajo la luz de la luna. Pero entonces, una silueta se movió entre la oscuridad.
¿Es en serio?
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