Franchesca:
En la vida, Franchesca habia aprendido a atesorar cada pequeño e insignificante momento de su existencia. La lluvia, el café, los lujos que su vida acomodada le podían permitir, las conversaciones profundas que rara vez podia tener. Ella amaba todo eso, cada pequeño maldito detalle.
Pero, sin lugar a dudas, lo que mas disfrutaba, eran esos pequeños momentos de libertad. No los falsos respiro de aire fresco que sus padres le daban. No, aquello era una burla absurda y cruel a su vida.