Bianca se había puesto una camisa de Alexander que este parecía no utilizar. Ella ya había planeado el desenlace de toda su noche.
Aprovechando su momento a solas, ella abrió una botella de vino del millonario y se la llevó al living junto con una copa. Lo que hizo aquella noche fue ver una película, algo que el burdel rara vez podía hacer.
Se trataba de una absurda comedia romántica, era tonta y demasiado simple, donde dos amigos se amaban profundamente pero no se atrevían a confesar sus senti