—¿Por qué le mentiste a mi hermano en la cara? —pregunto Simón con calma, mientras avanzaba entre los locales abiertos del centro comercial.
Bianca, a su lado, correteaba detrás de el intentando seguirle el paso.
—No le mentí—escupió ella llegando finalmente a su lado. Sin embargo, ante la mirada indulgente del hombre ella agrego—, solo le dije una verdad a medias.
Simón volvió la vista al frente, centrando su atención en un negocio cercano. Pero no avanzo hasta este, simplemente se detuvo allí