Bianca:
Muerto, Alexander estaba muerto, y no habia nada que hacer al respecto. Todos sus sueños y proyectos concluían ahí, en ese mismo momento, junto a la vida del hombre que tanto habia amado.
Pero a quien jamás se habia atrevido a confesar ese sentir.
—No sabia que podias llorar—dijo el caza fortunas mirando a Bianca al otro lado de la habitacion.
Durante algunos minutos, ella se habia olvidado por completo de la presencia del hombre allí. Simplemente se deslizo al interior de su mente, don