Franchesca:
Todo era una maldita pesadilla, su vida se estaba yendo por el desagua ante sus ojos. Lo peor imaginable le estaba ocurriendo en ese preciso segundo.
Los dos hombres a los que mas temia y odiaba estaban juntos en una misma habitacion, disctaminando los términos de su presente y futuro, sin que ella pudiera hacer nada al respecto. Solo respirar y suplicar en silencio que la mierda no fuera demasiado grande para ella.
Que no acabara con su existencia.
—Maldito…—dijo el padre de Franch