Franchesca:
La rubia preciosa trago duro, mientras sostenia la mirada de su padre, luchando con todas sus fuerzas para que las emociones y sentimientos no la delataran ni evidenciaran.
Pero aquello era totalmente imposible, en especial si se tenia en cuenta que su padre ya la habia observado con especial detenimiento, leyendo cada una de las emociones que se concentraban en el interior de su ser.
—¿Quién es Daniel?—volvió a insistir su padre, con un tono autoritario y demandante, con los diente