A pesar de llegar a una casa llena de desconocidos, Elizabeth se sintió cómoda enseguida.
Durante la cena, Roger y Alexander se habían sentado juntos y no dejaban de murmurar entre ellos, pero Diana había sido muy amable con ella y también con Bastian.
Algo que su marido y su amigo no habían hecho, porque todo el tiempo le andaban lanzando miradas asesinas.
Había cometido un error muy grande al presentarlo como su novio, pero en ese momento fue lo primero que se le ocurrió.
Bastian no podría pa