Roger vio salir a Elizabeth y supuso que se marchaba a su casa.
Él ya se encontraba instalado en la oficina que había pedido que desalojaran y desde donde tenía una vista inmejorable a la de dirección.
Después de lo ocurrido tuvo que pedirle a su asistente que le consiguiera un nuevo teléfono ya que el suyo lo había recuperado, pero estaba destrozado después de la caída desde la azotea.
Al menos conservaba el número, aunque después de encenderlo y ver la cantidad de llamadas que tenía de person