Mundo ficciónIniciar sesiónLia miró su teléfono sorprendida. Se aseguró que en realidad había hablado con los gemelos. Parecía una idiotez, pero ellos no habían actuado como lo hacían usualmente. No había habido sermones, ni advertencias. Lo único que habían dicho era que ella estaba grandecita y luego de decirle que estaban ocupados se habían despedido de ella.
Ellos no eran buenos mintiendo, no a ella. El resto podía tragarse sus patrañas, pero Lia los conocía muy bien. Por eso se preguntó qué era lo que esta







