Mundo ficciónIniciar sesiónMatteo regresó al auto después de asegurarse de que Lia cerraba la puerta de su departamento. Le costó no cojear al caminar. El pie comenzaba a incomodarle. Aunque la idea no le gustará debía volverse a colocar la férula.
Abajo sus guardaespaldas ya lo esperaban parados junto al vehículo. Los había llamado apenas había dejado a Lia en su departamento. Si quería hacer la visita que había planeado era mejor que otros condujeran. Él no llegaría muy lejos.
—¿A dónde, señor?







