Mundo ficciónIniciar sesiónMatteo golpeó el vidrio que los separaba de los conductores y el carro se puso en marcha. Lia quería saber a dónde iban pero predominaba su orgullo así que no preguntó.
No tenía seguridad de que sucedería a continuación.
—¿Por cuánto tiempo más me ignoraras? —le preguntó Matteo.
—Por todo el tiempo que sea posible —respondió ella sin dejar de mirar a través de la ventana.
Se mantenía lo más alejada de él, o al menos lo más que le permitía el espacio reducido. S







