12. Un vestido hermoso
Iliana
—No voy a usarlo —le comenté a mi hija.
—¿Cómo no? Es un regalo hermoso —me indica de manera soñadora.
—El tuyo lo es, pero este no es mi estilo, además ya había escogido que ponerme ¿Recuerdas? —le pregunté a sabiendas que ella lo sabía perfectamente.
—Entonces también me pongo lo que compramos —argumenta creyéndose muy lista.
—Jazziel solo envío un vestido para mí para que no te sintieras mal —mentí.
—¿Crees que me quiera? —me interroga.
—No lo sé, pequeña puedes preguntárselo en la ce