En ese último acuerdo, se estipulaba que esa marca permanecería hasta que Héctor pudiera encontrar a alguien para marcar, sin embargo, y obviamente, eso no pasaría.
Por lo que simplemente se esmeró en trabajar, más correctamente, se obsesionó con el trabajo y no dio cabida a nadie más.
Bárbara sentía mucho pesar por su hijo, pero pese a su renuencia, no podía hacer nada ni a favor o contra Liliana. Hasta que Héctor orillado por las drogas y el alcohol intentó suicidarse por primera vez.
Trató d