—¿Debería dejar que me llamen Liliana?
Pensó mientras caminaba por las calles admirando los alrededores.
—Este lugar no es diferente a mi casa. Por lo menos la escritora no puso animales fantásticos brujas y eso. Agghh, ¿Porque cuando alguien quiere dar su opinión le pasan cosas malas? De verdad que esto solo puede describirse como injusticia divina.
Suspiró profundamente y entro a una cafetería. Se sentó y saco la cartera. Una hermosa y brillante sonrisa se dibujó en sus labios, mientras sus