La declaración de un dolor bilateral.
Héctor que no podía negar parte de sus palabras, solo lo miro inexpresivamente unos segundos. Ya estaba todo casi listo, por lo que podría dejar a Liliana unas horas para poner todo en orden y volver, así que lo que necesitaba en ese momento solo era hacer que se fuera y lo dejaría despotricar como quisiera lejos de ella. Se despeinó con cansancio y lo miró nuevamente.
—Debo arreglar algo, en cuanto esté libre iré a casa, no tienes de qué preocuparte.
Extrañamente, Ethan con una sonrisa asintió