Después de que se fueron, toda la casa se quedó en un silencio deprimente.
Oliver se quedó horas en las escaleras de la entrada, no se movió un centímetro hasta que Olivia no pudo contener su tristeza y se acercó a él instándolo a entrar.
En algún momento la familia Menéndez había sido amplia y muy unida, desafortunadamente, en ese momento, únicamente Olivia y unos pocos tíos lejanos sin hijos, era todo lo que quedaba además de Oliver.
Nadie se sentía especialmente mal, siempre cada miembro de