—¡Lo mato! ¡Lo voy a matar!
—No, Teo. No es momento para eso —dijo Florencia.
En cuanto le avisaron de lo ocurrido, Teo fue el primero al que llamó y llegó lo más rápido que pudo.
—Mi contacto en la policía dice que ya lo detuvieron. Esta vez no se saldrá con la suya —dijo él.
—¿Cómo que esta vez?
Teo suspiró y le contó todo lo que sabía sobre Luka y sus antecedentes criminales y de violencia contra las mujeres.
—No lo puedo creer... Nada de esto tiene sentido, Teo.
—Claro que sí, el infeliz no