capítulo 114
El cementerio se encontraba desierto y solitario solo se podía escuchar el cantar de los grillo y el susurro del viento, cuando el reloj marcó las 2:45 de la mañana un auto se parqueo frente a sus puertas alumbrando la oscuridad con sus faroles dentro se encontraban Arthur y Muriel

-bien hemos llegado

Dijo la chica mirando frente a ella la enorme puertas de metal

-¿estás segura de esto?

Pregunto Arthur una vez más

-relájate niño ya te dije que nada malo va a pasar

Contesto ella abriendo la
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App