Respondo la llamada de mi padre, me dice que Erick ya ha desayunado y que durmió tranquilo toda la noche, ni siquiera preguntó por mí. Sonrío ante la broma de papá. Suspiro con calma y le agradezco que se haya encargado de él, puesto que anoche le avisé que no iba a llegar para quedarme trabajando horas extras. Vaya mentirita.
Jhonson se aproxima a mí de nuevo y se ríe burlón.
—Ya estás muy grande para mentir a tu papá, ¿no lo crees cariño?
Niego con la cabeza y muerdo mi labio inferior, ocul