Mantengo la mente despejada y me centro en mi café, no quise comer pastel ni nada dulce, ni siquiera tengo hambre. Jhonson se dedica a mirarme, me observa demasiado y eso está empezando a incomodarme.
A veces me pregunto si acaso fue él quien le metió todas esas cosas en la cabeza a mi hijo para provocar una cercanía entre nosotros, todo para molestarme y hacerme pasar malos ratos.
—¿Tengo algo en la cara? —pregunto en voz baja, no quiero que mi hijo se de cuenta de mi incomodidad.
Jhonson se qu