Mi padre quiere recuperar el tiempo perdido y me pidió que nos veamos más seguido, también quiere conocer a su pequeño y único nieto. Creo que le permitiré ambas cosas, es un hombre que sufrió mucho y ahora necesita una familia. Llegó en el momento justo.
—Señorita... Luce preciosísima, muy hermosa... —Donna susurra, casi a punto de llorar.
Está más emocionada que yo.
—Muchas gracias Donna. —Hago un amago de sonrisa, pero lo único que consigo es una mueca un tanto extraña.
—¿No está feliz? va a