“Ranzes el desayuno está listo". Nana como siempre tan linda se encargó de venir a despertarme, esto pasa siempre que me quedo dormido.
Abro los ojos perezosamente y veo el reloj, son las nueve de la mañana. Muy temprano para mi pero tarde para el trabajo. Me levanto de la cama y comienzo a prepararme.
Ya listo y guapo como siempre, me dirijo al comedor para tomar mi preciado desayuno, al entrar lo veo totalmente vacío, ¿Hannah seguirá dormido? Nana sale de la cocina apurada.
— Nana, ¿y hannah