Capítulo XXII

Klaus Santana.

Le pagué al chef y termine de llevar los postres a la mesa, habíamos cenado muy bien, las chicas se habían lucido al elegir el menú, pedí a seguridad que dejaran al hombre en su casa, pronto mi padre me preguntó y le comente que había enviado al hombre a su casa, la sobremesa estaba siendo increíble, pero pronto todo acabó.

Nana Lily se fue a dormir, mientras que mi padre, Alex y yo, nos retiramos al d

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