Mundo ficciónIniciar sesiónAmanda King
– ¿Está bien? – le pregunté a Nana Lily, quien de inmediato negó con la cabeza - ¿pasó algo? ¿Le hicieron algo a usted? – volvió a negar, entonces se incorporó y le ofrecí mi brazo.
– ¡Hey!, tú – le dijo al chico de seguridad - llama a Omar, por favor – ordenó, provocando que el chico solo pudiera asentir y luego irse rápidamente.







