Mundo ficciónIniciar sesiónKiriah me guio durante todo el camino, conducía por cada calle que ella me indicaba. Le había compartido mi ubicación a Alessandro y le había dicho que podían estar allí. No recibí respuesta alguna de su parte, pero confiaba en que al verlos me seguiría. Comencé a subir por el gran valle, la carretera era un poco antigua y muy rocosa. Los neumáticos resbalaban contra el tan desgastado asfalto, pero haciendo buenos cambios l







