Easen se preguntaba seriamente qué tipo de pecado en su vida pasada cometió para estar pagándolo en su vida actual.
Su esposa, empecinada había comprado muchos pijamas ridículos y si no se los probaba cómo ella quería, en el orden que quería, lo amenazaba con dejarlo dormir en el sofá. ¿De cuándo acá el CEO, el dueño de todo tiene que dormir en el sofá por el simple hecho de que a su esposa le dio por hacer berrinches? Pensaba eso, sin embargo al mismo tiempo seguía abrochándose la camisa con