Ambos padres están totalmente exhaustos, las trillizas comen mucho, los trillizos aún más. Entre darles de comer a dos pechos a un par por hora a Kathy no le da tiempo de dormir y a Easen tampoco ya que debe darle las mamilas y sacarles los gases como también cambiarles el pañal. Hacer eso para ambos fue una odisea, la pelirroja ya tenía práctica, su esposo era un tema completamente diferente. Si unos bebés dormían satisfechos con el estómago lleno otros se despiertan con hambre y para cuando é