Se obligó a cerrar la boca cuando vió la mueca extraña en el perfecto rostro de la desconocida.
—Si, soy Kathy, un placer—Kathy se mordió el labio con fuerza. ¡Era totalmente hermosa! Si no fuera porque ya estaba casada definitivamente le tiraría los tejos—. He oído mucho de ti.
—Espero que solo cosas buenas—le guiñó.
La pelirroja tembló, imperceptiblemente. Es totalmente su tipo, caderas moldeadas, mejillas rosadas, cuello esbelto y cuerpo con piernas largas.
—Lo siento, Easen, pero mirar no