El detective Ross miró a través de los binoculares a la pareja hablando en la sala de su casa.
Había decidido hacer guardia fuera de su casa hace unas noches atrás, y había visto como iban y venían ambas personas en horarios diferentes.
—Oye, novato.
El novato que estaba bostezando en el asiento del conductor, fijó la atención en su superior sentado en el asiento del copiloto.
—¿Si, señor?
—Tal vez haya una probabilidad de que existan—sonrió en cuanto vio la cara confundida de su compañero de