Pasando quince días, April había pensado mejor las cosas y estaba más tranquila, solo que se sentía extraña por los cambios que había dado su cuerpo. Ella sale de la ciudad solo para iniciar con los controles prenatales y así obtener más información sobre ese proceso. Pero los nervios e inseguridades seguían en su cuerpo, no pudo soportar la presión y le preguntó a la doctora discretamente:
—¿Crees que aún estoy a tiempo de interrumpir el embarazo?
—En este lugar no puedo hablar sobre el proce