Miedos.
—De solo ver el brillo en tus ojos puedo ver qué te gusta este lugar.
—Pero me decido a permanecer en tu apartamento. —le responde con determinación.
—¿Eso por qué? ¿Es por lo que está pasando hoy?
—No. Solo no estaba en los planes y no deseo hacer cambios.
—Este lugar te lo regaló mi padre por ser mi esposa.
—Ese es el detalle principal. ¡No soy tu esposa!
—Lo fuiste, April, fuiste mi esposa. Hace dos años estuvimos casados ¿No lo recuerdas? Ese matrimonio fue consumado.
—Un matrimonio por con