Capítulo 33 ¿Por qué te tomas tantas molestias por mí?
—No seas tonta, no puedo dejarte así como estás —dijo él, la preocupación marcando su voz.
—No puedes empeorar las cosas. Tu mujer ya piensa mal de nosotros. No quiero estar metida en un lío con ustedes. Ya tengo bastantes problemas con los desastres que hay en mi propia vida —respondió ella, la frustración evidente en su tono.
—Vamos a calmarnos. En un momento llegará la comida.
Chasqueo la lengua y le respondió con dureza, aunque solo esta