Capítulo 131 Llevátelo de aquí
Horas más tarde, en el apartamento, la luna asomaba discreta por la ventana, iluminando el cuerpo de Eleonor cubierto solo por una sabana.
Ella se despertó lentamente. La sesión de sexo la había extenuado, pero sentía una felicidad desbordante. Escuchó el sonido de la ducha y, poco después, la puerta del baño se abrió. Luca salió, con una toalla alrededor de su cuello, que dejó caer al llegar al pie de la cama.
Llevaba puestos solo un bóxer negro que apenas oculta