Me miro al espejo y no puedo creer cómo se han dado las cosas. Mi padre, como me imaginé y pronostiqué acertadamente, llevó a Phellscom a la bolsa de valores y nos dio la oportunidad de comprar el cuarenta y cinco porciento de su empresa, que fue lo que puso a la venta.
Zack hizo un excelente trato que nos benefició y, como extra, se encargó de que ningún punto estuviera fuera de lugar ni impidiera que la ley sobre la propiedad empresarial (esa que dicta que, cuando uno de los socios es encar