-¿De-de qué estás hablando?
-Yo sé cómo te ves en realidad.
-¿Qué?
-Así es, yo te vi hace mucho solo que no sabía quién eras en ese momento. El cabello obscuro y tus ojos claros te quedan mucho mejor que ese rubio con iris obscuros. No digo que así no estés hermosa, porque lo eres, sin embargo, tu aspecto normal es mucho mejor.
-¿Y tú cómo…? ¿Cuándo me viste?
Layla sonríe y toma en brazos al pequeño Lucio, quien se acomoda contra el pecho de su madre con aspecto tierno e inocente.
-Hace