Mundo de ficçãoIniciar sessãoCAPÍTULO XXXIV
Sandro antes de ir directo a que la niña viese a Sofía, llevó con el doctor a la pequeña Eliza, afortunadamente sólo fue el susto, cansancio y la desesperación de la pequeña.
— ¿Te sientes mejor princesa?La niña aún cansada asintió levemente, seguía desanimada.— Estoy seguro de que te alegrarás después






