Denzel estaba en su oficina en DAZCO, rodeado de informes y documentos que había dejado pendientes durante semanas. Finalmente, había conseguido retomar sus labores, gracias en parte a las sesiones de terapia que poco a poco le devolvieron algo de claridad.
Se frotó los ojos con cansancio, dejando el bolígrafo sobre el escritorio. Sentía el peso de la fatiga, pero también una pequeña chispa de satisfacción al recuperar la sensación de control sobre su vida laboral.
Mientras cerró los ojos unos