Mundo de ficçãoIniciar sessãoAurora tomó su tercera taza de café y miró por la ventana del local esperando ver el momento en que Denzel llegara.
Aunque pautaron de verse a las cinco de la tarde, ella llegó una hora y media antes, entre otras cosas, porque la ansiedad la estaba carcomiendo desde la noche anterior y no pudo esperar tranquila en su casa ni en su trabajo.
Por más que lo intentó, no logró deshacerse de esa sensación de inminente desastre, p







