Mundo ficciónIniciar sesión—¿En serio le dijiste que lo vas a pensar? —inquirió Thomas, tendiéndole un vaso de cartón lleno de soda de naranja.
—Fue el único modo de que me dejara en paz —respondió Estella, caminando en dirección a la sala de cine.
—Entiendo, pero la pregunta es si de verdad lo vas a pensar…
Ella suspiró, bebió un sorbo del refresco y luego se encogió de hombros. Él sol







