"¡¿Lance aquí?!"
Pensó sorprendido el Barón Jones.
— Virginia…
La bella Gorianita volvió a ver al hombre rubio que llamó su nombre.
— Que el Márquez te haya dado ese polvo, quiere decir que caíste en desesperación por el hecho de tenerle hijos a Lance, ¿No es así?
Ella asintió rápidamente, solo segundos después ambos volvieron a escuchar a la asistente y las doncellas tocar nuevamente a la puerta.
—