POV: Finn
Día 41. Día once de entrenamiento.
Las peores cicatrices no se ven. Viven en lugares donde nadie puede alcanzarlas. Yo lo sé. Elara lo sabe. Eso nos hace peligrosos el uno para el otro.
—Otra vez —dije desde mi posición cronometrando su intento de sacarme de los escombros simulados. Cajas, tablones, pedazos de concreto falso que habíamos armado en el almacén—. Pero esta vez evalúa si la víctima está consciente antes de moverla.
Asintió. Desapareció en el laberinto.
Conté en mi cabeza