POV: Elara
Tres horas después de escapar, me escondí en el baño del motel.
No para ducharme. Para llorar donde nadie me oyera.
Cassandra. La había dejado. La había abandonado con Kove.
Y ahora tenía veinticuatro horas antes de que...
Un toque en la puerta.
—Elara. —Finn—. Sé que estás ahí.
—Estoy bien.
—Mentira. —Pausa—. ¿Puedo entrar?
No respondí. Pero tampoco dije que no.
La puerta se abrió. Finn entró, cerró detrás de él.
Se sentó en el suelo. A mi lado. No me tocó.
Solo... estuvo.
—No es tu