Jenna Taylor
Después de la discusión que tuve con Hugo, supe por el señor Fausto que se había ido a vivir a España. Casi un mes después de su partida, le tuve que confesar a mí jefe que estaba embarazada, pero no le dije que el padre del bebé era su hijo, ya que esa parte de la historia preferí mantenerla en secreto. El señor Fausto se puso muy feliz por mí y me pidió que siguiera trabajando, también se ofreció a ayudarme en todo lo que necesitara; y como no pude negarme, decidí seguir trabajan