HUGO
Después de dejar la casa de Jenna, tomé un taxi hasta el hospital en donde estaba Emma. Al llegar ahí le pregunté a la recepcionista por ella, y la muchacha me indicó que estaba internada en el cuarto piso.
Lo primero que hice fue buscar al médico que la había atendido para saber cómo sigue su condición; por suerte, él me dijo que Emma estaba fuera de peligro, pero igual se tenía que quedar unos días en observación. También hablamos sobre su estado mental y emocional; y tanto él como yo es